Cuando a veces sucede uno se pregunta el porqué, cuándo también, es así todo, el constante cambio, el constante pensamiento inverso, hay que vivir al ritmo, ese ritmo al que no nos acostumbramos aún.
En la galaxia hay universo, en el universo hay galaxias y planetas, en los planetas se encuentran las constelaciones, en las constelaciones no hay nada, sin galaxias no hay universo, sin universo no hay galaxias, ni planetas, ni constelaciones.
Viví un tiempo en Marte, era increíble la forma en la que la gente se ayudaba, también lo era el modo de cuidar el "planeta rojo", pero bueno, eso no es nada, viví también un tiempo en Musacuyanu, era hermoso, el nivel de vida era superior al de cualquier planeta antes conocido por mí, exactamente se encuentra a seis mil novecientos trillones de años luz, "aquel lugar", pensé un momento,"podría haber sido el jardín del Edén, pero había sólo un defecto; no vagaban.
Podría decirlo muchas veces y no lo comprenderían, un montón de hormigas me llevaron a mi casa cuando borracho yo me caí, seguiría y seguiría, pero no me serviría de nada, pues aún no saben que me estaba cayendo por aquel abismo
, en eso de la nada apareció aquel cóndor que me salvó, sin embargo aún no lo saben, no sabían por que me pasaban estas cosas, creo que tal vez en algún momento de mi vida me equivoqué, ese error fue resuelto ya, cuando me encontraba en el fondo de aquel océano una ballena me tragó, la maldije por ello, pero luego me acordé que me estaba ahogando y comprendí la bondad de aquel mamífero, bueno, aún ni yo lo comprendo, pero hace unos años estaba resbalando por las escaleras de mi trabajo, pasaban mis compañeros, me miraban, se reían, algunos ni se molestaban en voltear y seguían su estúpido camino y yo seguí resbalando.
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