Desde la vez que tropecé con una lámpara mágica, me di cuenta que la realidad es simplemente una ilusión, una imagnación y hasta una alucinación, como todas las cosas reales son ....mejor dicho "no son". Vivía tan bien; engañado, rutinario, esclavo....hasta que aquel genio que salió de aquella lámpara me convenció, no sólo con palabras, sino que me lo enseñó, me "abrió los ojos", era un solitario rodeado por millones de humanos, todos hablaban otro idioma, había estado vagando por el mundo y patié aquel objeto.
Volviendo, cuando Cleopatra sedujo al Cesar, cuando Cesar no pudo más y cayó, murió, ¿qué pasa ahora?, ya no hay realidad, ¿qué pasó con Cleopatra y con el Cesar, son sólo una imaginación.
En la Italia antigua, en la época de Romeo y Julieta, aquel amor, aquel exagerado amor, aquel deseo insoportable de sexo se vio frustrada por una alucinación, por una ilusión, no por una realidad.
La Muralla Chinafue construida justamente cuando viajé por allí, fue así como les pregunté: "hermano, ¿Por qué construyen esta gran muralla?" y me respondió: "Tenemos la ilusión de que nuestro imperio sea grande, pues si quisieramos realidad; no podríamos, por allá vienen los del imperio aledaño a destruirnos, pero esta ilusión nos mantenie en pie". Entonces, en esa época no me había dado cuenta del valor de la ilusión, si hubiera sabido esto antes, de qué me sirve ser dueño del mundo, tener todas las riquezas, si el valor verdadero de los hombres es la ilusión, la ilusión de mantenerse vivos y ser mejores, entonces aún no comprendía.
En otro de mis viajes me crucé con Alejandro Magno, justo en el apogeo de su imperio y respondió mi pregunta: "La ilusión de sentirnos poderosos, no nos importa las riquezas, eso es para los dioses, lo que ha hecho que mi imperio sea grande es la ilusión de mi pueblo, aquella que nos mantiene vivos", entonces no me percataba de la inexistencia de la realidad. La mitad de la vida nos la pasamos soñando y la otra mitad imaginando, alucinando, creando ilusiones, entonces ¿por qué fui egoísta? ¿por qué tan narciso? me arrepiento de mi actitud anterior, "un hombre lleno de ilusiones, no es un hombre, es un ser invencible" con esas palabras, aquel genio de aquella lámpara, me convenció.
En el último viaje que hice tropecé con quien no quería; Adolfo Hitler. "¿por qué mata usted a tanta gente inocente?" le pregunté, "Muchacho ¿alguna ves has tenido la oportunidad de satisfacer a un pueblo?" "no""entonces no sabes lo que es la ilusión común de ser grandes, no es culpa mía que haya gente que no tenga una ilusión, no es culpa mía que esa gente viva en la "realidad" como le llaman ellos, no sólo llevo a cabo la ilusión de estos hombres, ¿tú crees que nos interesan las riquezas?, no, sólo la necesitamos por ahora, pues este mundo vive sumido en aquella "realidad", la ilusión hace grandes a los hombres, si llegamos a perder será si lailusión de mi pueblo muere".
Así, ya cansadp de viajar, caminé hacia mi casa, aún no comprendía el significado de la palabra"ilusión", aquella palabra que podría perdonar a los más grandes genocidas, pero no sé, fue así, regresando a casa, confundido, sin saber si vivo en la ilusión o en la realidad, aunque esta última no exista, cuando me tropecé con aquel genio de aquella lámpara y me aclaró todo, me propuso dos cosas; la primera era que iba a desaparecer del planeta todo aquello que yo quisiera y la segunda fue que me iba a conceder un deseo, "bueno" respóndí "desaparece de la tierra todo lo que me haga ostentar, quítame todas las propiedades que tengo", en un instante había desaparecido todo sobre la faz de la tierra, sólo estaban los seis mil millones de habitantes, sin nada, sin ropa, sin casa, todo había vuelto a ser como hace un millón de años "y....¿cuál va a ser tu deseo?" me preguntó, "Que todos vivamos de ilusiones?.
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